En Casa

Cincuenta ideas sencillas para salvar el planeta

Cambiemos el rumbo. Está a nuestro alcance. 

Cada uno de nosotros, cada lector, cada periodista tiene en su mano más poder del que nos imaginamos. Con nuestras pequeñas decisiones diarias -qué compramos, dónde, cómo vamos a trabajar, cómo es nuestra casa, qué comemos…- podemos lograr que el planeta se cure. 

Seguramente hayas escuchado (probablemente también lo hayas pensado): “¿Para qué cambiar nuestros pequeños hábitos de consumo, si quienes realmente ostentan el poder siguen comportándose igual?”, pero si nosotros exigimos otros productos, otras actitudes, Gobiernos y empresas deberán adoptar otros registros.

Otro Nobel de la Paz, Martin Luther King: “Si supiera que el mundo se ha de acabar mañana, yo hoy aún plantaría un árbol”. No se piden grandes esfuerzos, ni siquiera renunciar a la comodidad. La misma recomendación sirve para las compras que para nuestra vida: rechace el exceso de envoltorios, el empaquetado superfluo; lo único que hace es complicar nuestra bolsa de la basura. E. F. Schumacher, economista: “Debemos vivir con sencillez para que otros, sencillamente, puedan vivir”. 

Sigue estos consejos, y harás la diferencia:

1. Otras bombillas 

Cambie las bombillas incandescentes por otras de bajo consumo. Son más caras, pero duran hasta diez veces más, y gastan entre cuatro y cinco veces menos. Éste era el primer consejo de la campaña de promoción de la película Una verdad incómoda, de Al Gore

  

2. Demasiada basura 

Las bolsas de basura de nuestras casas no paran de engordar. Otro síntoma más de la sociedad de consumo. Recuerde la triple regla de oro para gestionar bien los residuos: reducir, reutilizar y reciclar. La sociedad avanza en el reciclaje, pero no en las dos primeras opciones. Del cerca de kilo y medio de residuos que generamos cada uno al día en casa, casi medio kilo corresponde a envases y envoltorios. Estos materiales son muy voluminosos, y a menudo también superfluos e incluso complicados de reciclar. Debemos evitar comprar productos con exceso de embalaje. Si seguimos esta sencilla regla, nuestras bolsas de basura habrán solucionado buena parte de su sobrepeso. 

3. El sol en casa 

Las energías renovables se están implantando rápidamente. Los paisajes se han llenado de aerogeneradores (en algunas zonas hasta en exceso, con un impacto visual y auditivo sin calibrar). En poco tiempo se instalarán también en plataformas marinas. 

4. Una chaqueta y un toldo 

Si tiene calefacción individualizada, instale un termostato para controlar el gasto. Antes de subir la temperatura o recurrir al aire acondicionado, probemos otras opciones que no requieran energía, como ponerse una chaqueta en invierno o generar corrientes cruzadas de aire en verano. Echemos mano también de toldos, persianas y ventiladores en época de calor. Y vigilemos a qué hora ventilamos las estancias. Si al final no son suficientes estas medidas, al menos habremos reducido las necesidades de calor o frío de la situación inicial. Recuerde, además, que las mejoras en el aislamiento de la vivienda permiten obtener ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción y aire acondicionado. 

5. Desechos tecnológicos 

Cuidado con la basura tecnológica; los aparatos electrónicos contienen sustancias peligrosas. Una batería de cadmio del móvil puede contaminar 600.000 litros de agua. No tire estos residuos a la basura. Llévelos a un punto limpio. Y piense dos veces antes de cambiar de aparato. Para fabricar un ordenador se han necesitado 240 kilos de combustibles fósiles, 22 kilos de productos químicos y 1.500 litros de agua. Fabricar un teléfono supone generar hasta 75 kilos de residuos contaminantes, aunque luego nos vendan como un gran adelanto su pequeñísimo tamaño. 

6. Grifos en buen estado 

Ojo con el agua. Revise todos los grifos de la casa. Que no goteen. Una forma de reducir el consumo es colocar difusores de caudal. 

7. Vigile las facturas 

Compruebe cada mes las facturas de agua y energía para llevar el control del consumo. Es más, propóngase bajarlo. Márquese un reto, un objetivo. Si lo logra, doble satisfacción. 

8. Gota a gota 

Si tiene jardín, instale riego por goteo. Elabore su propio abono (compost) con los restos orgánicos. Y cuide mucho el uso de plaguicidas y fertilizantes químicos. 

9. Muebles 

Compremos muebles duraderos. Esto no quiere decir que tengan que ser nuevos, también podemos reciclar alguno o acudir a tiendas de segunda mano. 

10. Cartas sin papel 

Pidamos que las facturas y extractos mensuales lleguen a nuestro correo electrónico en lugar de al buzón de cartas de casa. Menos papel que tirar

11. Conducir menos 

La regla más importante para hacer más habitable nuestro entorno urbano: conducir menos. El transporte público en consume seis veces menos energía, por cada viajero, que el privado, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Los datos cantan: está comprobado que uno de cada diez viajes que se realizan en coche en la ciudad es para moverse menos de 500 metros, una distancia que prácticamente todos podemos cubrir saludablemente caminando. Si fuéramos a pie en todos los desplazamientos de menos de dos kilómetros, podríamos ahorrar a casi 1.000 millones de litros de combustible al año. 

12. Eco-coches 

Si nuestra única opción es el coche, busquemos uno que consuma lo menos posible. Pensemos en las opciones de modelos híbridos. O en echar al depósito biocarburante. En http://www.idae.es podemos encontrar una base de datos con el consumo de cada modelo. No olvidar que los vehículos más grandes gastan más que los pequeños. Y buena parte de su consumo dependerá también de la persona que esté al volante. Una conducción eficiente puede reducir el gasto de combustible y la emisión de CO2 un 15%. Primera regla: una velocidad moderada y constante

13. Más zonas verdes 

Reclamemos zonas verdes, pequeños pulmones para nuestra ciudad. Cumplen una importante función psicológica. Está probado que en barrios con zonas de esparcimiento verde, los niveles de conflictividad, estrés y depresión de sus vecinos disminuyen. Son una válvula de descongestión. Y exijamos que no se pierda la tradición del jardín árabe. En vez del uso de césped a diestro y siniestro, pidamos plantas autóctonas, que requieren menos riego y más imaginación. 

14. Menos ruidosos 

Un poco de silencio, por favor. Cuidar el medio ambiente no es sólo por la salud del planeta, sino también por la nuestra, por el equilibrio de todos los seres que habitamos la Tierra. Por eso debemos evitar que nuestro comportamiento en la ciudad sea muy ruidoso. Según la OCDE, el 20% de los habitantes de la UE sufren un nivel de ruido por encima del límite establecido por la OMS como aceptable: 65 decibelios. La contaminación acústica deteriora la calidad de vida de una ciudad y tiene además efectos directos sobre la salud; los más claros: nerviosismo, irritabilidad y estrés. 

15. Ocio sin consumo 

Elija un ocio menos consumista. No deje que la obsesión por comprar le condicione y se convierta en el protagonista de su tiempo libre. 

16. Más bicicletas 

  

Muévase en bicicleta, si la orografía, clima y tráfico de su ciudad lo permiten. Y si ve que no es seguro desplazarse sobre dos ruedas, exija a su Ayuntamiento carriles bici. 

  

17. Escapes 

Avise de averías de los servicios municipales en cuanto detecte un escape de agua en la red de distribución. 

18. El brillo de las estrellas 

Pida a su Ayuntamiento que la iluminación de las calles sea eficiente y de bajo consumo, que no despilfarre luz hacia el cielo. 

19. Más participativos 

El 80% de la población europea y el 60% de la mundial viven en ciudades. El ritmo de concentración urbana continúa a un ritmo cada vez más acelerado. No adopte una actitud pasiva. Movilícese. La ciudad la hacemos entre todos. Participe en movimientos y plataformas vecinales, y tenga en cuenta los compromisos ambientales de verdad cuando vote. 

20. La bolsa o la vida 

Cuando vayamos a la compra, no olvidemos llevar nuestra propia bolsa, cesta o carrito. Las bolsas de plástico suponen un coste ambiental demasiado elevado para utilizarse en un único trayecto del mercado a casa. Pueden tardar cientos de años en descomponerse; en sus poco más de 25 años de historia se han convertido en una plaga. La web http://www.reusablebags.com asegura que cada minuto se fabrica en el mundo cerca de un millón de bolsas de plástico. También puede pedir a su establecimiento habitual que faciliten otro tipo de bolsas reutilizables. 

21. Apueste por lo biológico 

Apúntese a los alimentos ecológicos, también denominados orgánicos. Provienen de una agricultura y una ganadería extensivas que no usan productos químicos sintéticos para aumentar su rendimiento o para luchar contra las plagas. Apoye el esfuerzo de estos agricultores y ganaderos que han decidido cambiar por el medio ambiente. 

22. El vidrio se recicla bien 

¿Vidrio, tetrabrik, plástico o lata de aluminio? ¿Cuál escoger cuando un mismo producto se puede encontrar en diferentes envases? “Lo mejor es el cristal“, opina Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, que asegura que no sale a la compra sin su cesto o su bolsa de tela. ¿Y después del vidrio? Según dice, el plástico que no sea PVC y la lata resultan más fáciles de reciclar que el tetrabrik. “De todas formas, ante la duda, yo cojo el que ofrezca menos envase por más contenido”. 

23. Menos carnívoros 

Para producir un kilo de trigo se necesitan unos 1.000 litros de agua, y para un kilo de arroz, 1.400 litros, según el Consejo Mundial del Agua. En cambio, para un kilo de ternera se requieren 13.000 litros. Reduzcamos su consumo. No hace falta comer tanta; con dos o tres raciones semanales es suficiente. Con la comida, pensemos ante todo en la salud. También suele ser lo más ecológico. Hagamos caso a los expertos en nutrición y sigamos una dieta equilibrada con mucha fruta y verdura

24. Cercanías 

Compre productos locales, ya que para llegar hasta el mostrador del mercado habrán requerido menores desplazamientos y, por tanto, menos gasto energético

25. Agua del grifo 

Piense bien si merece la pena comprar agua embotellada cuando se puede beber la del grifo. Incrementa el gasto en energía y creará un futuro residuo. 

  

  

26. Sin bandeja 

Compre alimentos naturales a granel siempre que sea posible. Reducirá envoltorios y ganará calidad. Evite llevarse a casa esas bandejas blancas cada vez más habituales en el súper. 

27. Alerta: transgénicos 

Uno de los enemigos número uno de los ecologistas son los transgénicos. Recomiendan no consumirlos porque, dicen, todavía faltan pruebas que demuestren su inocuidad para la salud y el medio ambiente. Su presencia debe ir notificada en la etiqueta del producto

28. El pequeño comercio 

Evitemos ir en coche a un establecimiento lejano si podemos realizar la compra caminando sin salir del barrio. Apoye el pequeño comercio

29. Más sobriedad 

Apueste por la vida simple, consuma menos, piense más. El economista E. F. Schumacher terminó sus días como agricultor y escribió el libro-filosofía Lo pequeño es bello. Toda una filosofía de vida. Según el Informe Europeo sobre Adicción al Consumo, el 15% de la población es adicta al consumo y un 46% de la juventud compra en exceso. Pensemos un poco: los países desarrollados (un 20% de la población) emplean el 80% de los recursos naturales. Si todos los habitantes del planeta consumieran a ese ritmo, la Tierra quedaría agotada en poco tiempo. Antes de comprar una nueva prenda, un nuevo aparato, piense si realmente es necesario. Detrás de cada objeto, por simple que sea, hay un consumo de energía, una generación de residuos, un gasto de agua

30. Piense en lo que tira 

El escritor mexicano y premio Nobel Octavio Paz se mostraba muy crítico: “Después de haber caído en la idolatría de los sistemas ideológicos, el siglo XX ha terminado en la adoración de las cosas“. Antes de comprar, reutilice. Un poco de imaginación y podemos ahorrarle muchos disgustos a la Tierra (y al bolsillo). Un cartón de huevos puede reciclarse como un juguete para los niños; una botella bonita de vidrio, de pequeño jarrón; los calcetines se pueden convertir en muñecos; con restos de telas se pueden hacer colchas o mantas para el sofá. Hay cientos de ideas. Y no queda cutre; todo lo contrario, le da un punto original a nuestra casa, una decoración comprometida con el planeta. 

31. Límites a la ‘fast-fashion’ 

Somos muy críticos con la comida-rápida; pues lo mismo debemos hacer con la fast-fashion (moda rápida), prendas de usar y tirar que apenas duran una temporada. Eso, desde el punto de vista ecológico, resulta una aberración. Deles una segunda oportunidad a las cosas. Acuda a comercios donde se vende ropa de segunda mano. Ayude a que todos estos objetos tengan una nueva vida frente al impulso despilfarrador de acortar cada vez más su vida con lemas como “está pasado de moda” o “re decora tu vida”. 

32. Más madera sostenible 

La madera es un producto muy ecológico, pero cuando lleva el nombre exótico de alguna especie tropical puede haber salido de la deforestación de las últimas selvas vírgenes del planeta. Para estar seguros de que el producto que queremos comprar procede de una explotación sostenible, lo mejor es pedir madera certificada con el sello FSC (Forest Stewardship Council). Si exigimos este distintivo en todas las tiendas, ayudaremos a que se vaya generalizando. 

33. Comercio justo 

Cuando compra algo, ¿piensa de dónde viene? Granito de arena a granito de arena, pequeña decisión a pequeña decisión, el consumidor puede influir mucho en lo que se produce y cómo se produce. Hemos de tomar conciencia de que nuestras acciones, por insignificantes que nos parezcan, tienen consecuencias ambientales, sociales y económicas. Una recomendación: acudir a las tiendas de comercio justo que han abierto diversas ONG. Hay cientos, con el aval de asociaciones como Intermón-Oxfam. 

Da click en la imagen para aprender a hacer papel reciclado en casa

34. Papel Reciclado                                                 

En la papelería, compre productos (carpetas, libretas, cuadernos, folios) elaborados con papel reciclado y sin blanquear con cloro

  

35. Bancos con iniciativa 

A la hora de ahorrar, acuda a aquellos bancos que sepa que invierten una parte de sus beneficios en promover iniciativas sociales y ambientales

36. La dignidad del trabajo 

Ayude a mantener lo hecho con calidad y dignidad. Evite las producciones industriales masivas en fábricas de países donde no tenga claro que respetan a los trabajadores. 

37. Juguetes y tiempo 

No sature a los niños regalándoles juguetes que no van a apreciar. Valoran más otras cosas: que los mayores les dediquen más tiempo o les enseñen a fabricarse sus propios entretenimientos usando la imaginación. 

38. Infórmese 

Lea prensa, siga la actualidad, interésese por el mundo. Un consumidor informado es un consumidor responsable. Así sabrá qué empresas son más insostenibles. 

39. Un habitante, una semilla

Da clic en la imagen y únete al cambio

En el siglo XX, los 5.000 millones de hectáreas cubiertas de bosques se redujeron a menos de 4.000 millones, según el Banco Mundial. Plante un árbol. Y mejor de una especie autóctona. Aparte de la satisfacción de asistir a su crecimiento y mejorar el paisaje de su país, hay un dato fundamental para frenar el cambio climático: por término medio, un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de su vida. 

40. Cuidado con el fuego 

Muy importante: evitar los incendios forestales. Debemos ser muy cuidadosos en nuestras estancias en el campo: no encienda fuego en el campo, ni para quemar rastrojos ni pastos, ni para barbacoas o fogatas. En la época de alto riesgo, meses de verano, y especialmente si hay sequía, mejor no hacerlo ni en los sitios habilitados para ello; cualquier chispa puede acabar en un desastre. No arroje al suelo cerillas ni colillas, ni ningún objeto en combustión, ni papeles, plásticos, vidrios o cualquier otro residuo susceptible de entrar en combustión y originar un fuego. 

41. Sin motores 

Por las zonas rurales y los parajes naturales intente usar lo menos posible los vehículos de motor, que rompen la calma que tanto nos gusta, ahuyentan a los animales, trastornan la tranquilidad de los habitantes de los pueblos y, en los caminos forestales, erosionan gravemente el suelo. Circular con el todoterreno por todos los rincones es más hortera y depredador que aventurero. Infinitamente mejor es ir en bici, a caballo, en burro o andando

42. Mejor rehabilitar 

 Si busca una casa en el campo, es mejor que elija la rehabilitación de una antigua edificación de pueblo que las nuevas construcciones de urbanizaciones. Es posible que sea más engorroso y quizá hasta más caro, pero la opción de la casa típica tiene más encanto, al final la haremos más nuestra, y evitaremos los desarrollos urbanísticos indefinidos que tanto están agrediendo nuestros paisajes. Esto mismo se puede aplicar a las costas. Es mejor optar por lo ya construido que invadir más zonas naturales. 

43. Denuncie  

Denuncie los atentados que contemple contra el medio natural; desde alguna instalación que está contaminando un río o un arroyo hasta la quema de rastrojos o neumáticos, o vertederos incontrolados, o el uso de venenos, y alambradas ilegales. Denuncie también todos aquellos proyectos urbanísticos ilegales que sólo buscan el enriquecimiento rápido de unos pocos a costa de maltratar el paisaje natural. No se instale en la comodidad mirando hacia otro lado

44. Menos exploradores 

Respete las normas de cada espacio natural en todo lo relativo a zonas de acampada y de escalada. Muévase por estos espacios sin salirse de las rutas habilitadas. 

45. De pueblo en pueblo 

El turismo rural es una magnífica manera de contribuir a las modestas economías de la gente que vive en el campo y de ayudar a fijar población en los pequeños pueblos. 

46. Papel 

¿Sabías que para hacer una tonelada de papel virgen se gastan 115.000 litros de agua? Utiliza las hojas de papel por los dos lados. O mucho mejor si usas pape reciclado. 

48. No todo es basura 

Analiza lo que normalmente arrojas a la basura y estudia qué es susceptible de ser reciclado. Es totalmente factible clasificar algunos tipos de desechos y recuperarlos: vidrio, papel, metales, plásticos, etc. 

49. Reparando las cosas 

Una vez estropeadas las cosas, repáralas  en vez de tirarlas y comprar nuevas. En cualquier caso, si pueden ser utilizadas, ofrécelas a personas que puedan necesitarlas. 

50. Los plásticos de cada día 

Son económicos, livianos, transparentes y “hacen más práctica la vida”. Sin embargo están creando serios problemas al ambiente. Cada año se consumen en el mundo 100 millones de toneladas, de las cuales el 75 % se convierten en basura luego de su uso. No son biodegradables. El 92 % no es reciclable. La Industria del Plástico utiliza 5 de los 6 productos químicos más peligrosos y contaminantes (de una lista de 20 según EPA).Contienen elementos tóxicos tales como Cloro, Cadmio y Plomo. La fabricación de plástico y su incineración liberan a la atmósfera sustancias cancerígenas llamadas Dioxinas. Así que más cuidado con aquello que compramos y utilizamos.

Aquí tienes algunas ideas buenísimas para reutilizar las botellas plásticas.

Anuncios

8 comentarios sobre “Cincuenta ideas sencillas para salvar el planeta

  1. hola me parece genial esta pagina las ideas tan faciles que dan para q nosotros podamos hacer d nuestro planeta un mundo mejor, y me gustaria q me dieras mas sugerencias del fast fashion y d materiales q se puedan reciclar haciendo telas eso me ayudaria mucho…. grax y saludos

  2. Genial esta la pagina y todos los consejos q dan! Tengo q hacer mas d las pocas cosas q hago! Sitodos pusieramos un poquito d nosotros se puede salvar el planeta!
    Esperemos q la humanidad habra los ojos de una vez y salga de la burbuja del consumismo y la contaminacion!
    Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s